viernes, 31 de julio de 2015

LIBERARSE DE LA FRUSTRACIÓN: aceptar lo que es






Al igual que a nivel interno es mejor no pelearnos con lo que vamos viendo, sino que es mejor observar sin juicios, a nivel externo ocurre algo parecido.


La frustración nos puede visitar cuando no conseguimos los objetivos propuestos, cuando no se cumplen nuestras expectativas, cuando vemos recortados nuestros derechos, cuando surgen impedimentos a los actos que queremos realizar… Básicamente podríamos resumirlo como un deseo truncado o la pérdida de algo que teníamos y  valoramos.


Cuando el resultado no es lo que esperábamos tenemos sólo dos opciones: aceptarlo y analizar las causas de forma objetiva o frente a la decepción sentir frustración y quedar enredados en la subjetividad negativa de los hechos. Está claro que la mejor opción es aceptarlo, ya que no generaremos espirales mentales negativas, sino que tan sólo sentiremos la emoción como energía pura, pero al no personalizarla negativamente, su duración será corta. Nos hará reflexionar sobre los hechos y tomar nota de posibles mejoras si las hubiera. 


Aceptar que las cosas son como son, nos sitúa en una posición que evitará el desgaste energético y nos dará capacidad de adaptación a la realidad de la situación, de una forma más constructiva y resolutiva.


Si nos peleamos con lo que es podría mermar nuestra autoestima, producir matices depresivos o ansiedad.


Durante el proceso de maduración como persona, nos encontraremos con el aprendizaje de sobreponerse a la frustración: ya no nos servirá quejarnos ni culpabilizar, sino que siendo conscientes de una determinada situación, nos sobrepondremos haciendo una valoración de los elementos presentes y ver  si es posible mejorarla haciendo algún cambio o sencillamente sólo aceptarla y saber adaptarse.




domingo, 5 de julio de 2015

HACER LAS PACES CON UNO MISMO: aceptar para transmutar





Hacer las paces con uno mismo significa no pelearse más con las cosas que vemos dentro de nosotros. No pelearse con el cuerpo, con las enfermedades, no pelearse con el ego, no pelearse con las emociones, los pensamientos, el dolor de nuestro niño interior… aceptar  de entrada cualquier cosa que aparezca en nuestro campo de consciencia. Aceptar es no huir de aquello que tenemos delante, es afrontar, verlo. Aceptar es no entrar en estado de rebelión, no escapar cuya acción y rechazo tan sólo lograrían engrandecer nuestra sombra propia y colectiva. Aceptar es ver sin condenar, pero eso no conlleva la resignación ya que buscamos una transformación en nosotros mismos para crecer y evolucionar.


Hacer las paces con nosotros mismos es ponerse en el papel de un detective e ir viendo y siguiendo pistas en nuestro interior, para ver todo aquello que debe ser transmutado. Es revivir  parcelas de pasado que la memoria trae  a nuestro presente, para liberar las energías atrapadas que conllevan y más tarde extraer cierta información que nos ayudará a crecer. Cuando esto ocurra será recomendable no implicar en nuestros recuerdos dolorosos a quienes nos rodean, ya que esto entorpecería o retrasaría su liquidación y podría crear más confusión y podría alargar el período de malestar; mejor estar solos frente al dolor y dejar que aquellas energías nos traspasen, sin retenerlas ni rechazarlas, para que puedan desvanecerse. Hay que liberar energías, depurar creencias y cambiar conductas; si no oponemos resistencia el tiempo de liberación será corto, pero si nos peleamos o identificamos demasiado con lo que aparece y sentimos, podemos quedar atrapados en una duración más larga y agravada por mayor confusión. La aparición de ciertos recuerdos nos pone delante viejas estructuras, como para ser revaloradas y procesarlas o desecharlas. Nos obliga a elegir entre lo que estamos construyendo en el presente o volver a viejos hábitos antiguos, con las consecuencias que estos implican. Nos muestra lo viejo frente a lo nuevo y, en este punto, tenemos que elegir aquello que nos sirva para avanzar positivamente. Parece que la progresión conlleva una cierta regresión que nos obliga a revisar experiencias, actitudes, creencias del pasado,   para asegurarnos de que no quedase algo aprovechable, algo que todavía nos sirviese en el momento actual. Estas regresiones, que no son agradables de revivir, también tienen la función de traernos información de como se han formado y que consecuencias nos produjeron, de alguna forma están poniendo luz, para comprender nuestro pasado y trascenderlo conscientemente. Cuando atravesamos una crisis en nuestro interior se están produciendo cambios que están desmoronando viejas creencias, que ya no pueden sostenerse y hay que armarse de suficiente paciencia  para saber moverse en terrenos movedizos y mantener un mínimo equilibrio –el que nos sea posible, mientras aprendemos a diferenciar y separar lo sutil de lo denso.   


En ocasiones si la tempestad interna es muy intensa, quizás tengamos que buscar ayuda, porque el naufragio nos haya dejado sin asideros y nos sintamos a la deriva. Todo dependerá de la fortaleza que nos quede en aquellos momentos.


La mente humana alberga mucho dolor interno, parte individual, parte colectivo. Este dolor está formado por experiencias dolorosas reales, pero también por creencias erróneas y mentiras que nos hemos creído y aceptado como verdades, que nos hacen sufrir.


Hacer las paces con nosotros mismos es ir creando una parcela de paz en nuestro interior, que poco a poco se va ensanchando y ganando terreno hasta elevar nuestro nivel de consciencia, para conectar con nuestra sabiduría interna.





jueves, 12 de febrero de 2015

X Premio de pintura y escultura Joan Bosch Boldú (en Barcelona)




  
"Esperanza": obra  de "Rosa Mª Gallego", 
seleccionada para el concurso



X Premio de pintura y escultura Joan Bosch Boldú

Exposición colectiva, de las obras seleccionadas para este concurso, que se realizará  del 19 de febrero al 6 de marzo.

Inauguración el 19 de febrero a las 19:30 h

BCM Gallery
c/. Bailén, 134
08009 BARCELONA






sábado, 31 de enero de 2015

Ley de sustitución






Nuestros pensamientos son como semillas, según sea la calidad de éstas darán frutos de determinadas características. Si son positivos obtendremos mejor estado interno, si son negativos crearemos desasosiego. Aprender a discernirlos es importante, ya que nuestro estado anímico se verá muy beneficiado si optamos por los positivos e intentamos contrarrestar los negativos; para ello podemos optar por la ley de sustitución eligiendo uno positivo contrario al negativo. Por ejemplo si tenemos pensamientos pesimistas y de incertidumbre, podríamos sustituirlos por: “ahora me siento seguro/a y avanzo con alegría”, si creo que me falta simpatía: “soy simpática” o si estamos nerviosos: “estoy tranquilo/a, tengo paz”. Seguramente al principio no creeremos lo que estamos afirmando, pero no importa serán semillas que irán al subconsciente y, si somos constantes, notaremos  como crecen esos pensamientos en nosotros y además sentiremos que se van convirtiendo en una realidad, pasado un tiempo de haber trabajado con ellas. Muchas emociones negativas son inducidas o alimentadas por los pensamientos negativos, así que también mejorará nuestro estado emocional. Podemos elegir las afirmaciones sustitutorias desde nuestro fuero interno o tomarlas de algún libro, si nos gustan y parecen efectivas para  la situación por la que estemos atravesando. Es importante que se realicen de forma afirmativa, en presente y recitarlas o escribirlas a diario durante un tiempo, para que  arraiguen en nuestro subconsciente.

Los pensamientos son veloces y estamos acostumbrados, más que a pensar, a ser absorbidos por ellos y seguir su hilo de conducción de forma inconsciente. Pasamos de un pensamiento a otro con rapidez, nuestra mente dialoga con  nosotros o con otros, es infatigable en este aspecto, es como si quisiera monopolizarnos. Necesitamos hacernos más conscientes de la calidad de lo que circula en nuestra mente, para poder discriminar  lo negativo, lo que daña nuestra autoestima, lo que hace frenar nuestros proyectos, lo que no nos deja evolucionar y así poder aplicar la ley de sustitución  con el fin de  cambiarlo.


La ley de sustitución es de fácil aplicación, sólo se necesita crear el hábito de repetir la afirmación positiva a diario, durante un período de tiempo determinado. Seguramente hasta que la sintamos como auténtica, cuando seamos capaces de identificarnos con la afirmación y sintamos el beneficio de su efecto. Podemos hacerlo de forma escrita, oral o mentalmente, pero si es importante instaurar una rutina diaria, para conseguir que sea efectiva. Por propia experiencia puedo decir que tras aplicarla con asiduidad y de forma escrita, he sentido una gran mejoría en mi forma de pensar, produciendo cambios armoniosas en mi vida. Es un método sencillo que puede proporcionarnos una mejoría de nuestra mente, produciendo cambios externos, si somos constantes. Entre otras cosas nos ayudará a crear más optimismo en nuestra vida. Quizás no sea la panacea para todos nuestros males, pero nos aligerará el peso de la negatividad y nos sentiremos más livianos en nuestro día a día.


Por último recordar que Louise L. Hay en muchos de sus libros hace referencia a las afirmaciones positivas y que en concreto en su libro “Sana tu cuerpo” tiene afirmaciones  creadas para cada tipo de dolencia corporal. Trabajando con ellas se puede eliminar la pauta mental que la ha creado y así mejorar nuestra salud corporal.




miércoles, 7 de enero de 2015

La confianza


Confío en la vida
Obra de : "Rosa Mª Gallego"


  
La confianza es un factor importante que no deberíamos de olvidar, sino más bien alentar. Ella es la que nos inspira día a día a proseguir nuestra senda. Incluso cuando el sol se esconde, nos sostiene e impulsa hacia delante, hasta que le vemos brillar de nuevo.


Podemos confiar en:

El proceso de la vida
En nosotros mismos
En nuestros proyectos
En nuestros sueños
En nuestra intuición escuchando el corazón
En nuestros ideales…


Donde hay confianza es más fácil  hallar soluciones, porque hay la sensación de que ya existen, sólo hay que encontrarlas o crearlas, pero en nuestro interior tenemos la certeza de que aparecerán y porque creemos se materializarán, a pesar de que en un principio desconozcamos como se realizarán. Nos libera de miedos, porque nuestro punto de mira se centra en solucionar y no nos quedamos atascados frente a un problema en sí y esto nos aporta positividad a cualquier situación. Nos da más fuerza para superar cualquier obstáculo que pueda presentarse.


Hace que estemos abiertos a la solución, abiertos a nosotros mismos, a los demás, a la vida, al universo… y  esta apertura se convierte en una especie de radar que captará aquello que necesitamos en nuestra vida. Si confiamos en la vida ella nos responderá y en algún momento sentiremos su abrazo, a pesar de que quizás tengamos que hacer frente a alguna dificultad.


La confianza contiene la esperanza y la fe. La fe es creer en lo que todavía no vemos, pero en lo profundo de nuestro corazón sabemos que es realizable y ya hemos oído: que la fe mueve montañas. La confianza es una energía positiva que nos hace seguir adelante, en nuestro día a día, aportándonos optimismo, alegría y bienestar. Es como una fuente de vitaminas anímicas gratuitas a nuestra disposición, tan sólo tenemos que decidirnos a tomarla.




martes, 11 de noviembre de 2014

LOS ÁNGELES: hablan bajito dentro de la mente


Angel cuidando al niño interior.
Obra de: "Rosa Mª Gallego"


La energía angélica, representada artísticamente desde la antigüedad por hermosos  seres parecidos al hombre, pero con bellas alas, nos habla muy bajito dentro de nuestra mente para darnos algún sabio consejo. 


Si  estamos en un momento en que nuestro ego está muy crecido o nuestra mente está estresada, con mucho ruido, viviendo algún drama emocional; quizás no podrá escucharlo. Hay que reconocer que la voz del ego es mucho más potente. El ego para nada es receptivo ni comprensivo, sólo ve su punto de vista, es muy duro e intransigente con todo aquello que no comulga con sus ideas; pero aun así los ángeles mandarán su flash, porque ésta es su misión: ayudarnos. Es bueno recordar que ellos siempre hablan bajito, si el tono es fuerte es el ego –no cabe la menor duda.


Otra característica es que nos inducirá siempre a realizar buenas acciones, nunca dañinas.


Su mensaje aparecerá sin más en nuestra mente, sin previo aviso.

La energía angélica también puede visitarnos para consolarnos.














jueves, 23 de octubre de 2014

Reencontrar nuestra esencia: La Consciencia.

 



Nacemos con un gran índice de consciencia, pero a medida que vamos creciendo se va adormeciendo al mismo tiempo que, capa tras capa, se va tapando y poco a poco vamos perdiéndola de vista y en lugar de dejarnos guiar por ella, la sustituimos por todo un complejo sistema mental, creado por un sinfín de normas que hemos ido adquiriendo a través del vivir de los años.

La consciencia no necesita de conceptos, ni teorías pues ve las cosas por sí mismas, tal cual son. No juzga, ni critica pues va más allá de los hechos, tiene una visión más global y no es personalista. Ve las cosas desde muchos ángulos diferentes y por eso, le es fácil descubrir la verdad que se oculta detrás de los hechos. Tiene una sabiduría natural, innata y descontaminada de todo concepto preconcebido. La conciencia está más allá de la dualidad, del bien y el mal, pero siempre busca soluciones que son sanas y jamás serán dañinas. La consciencia se caracteriza también por ser un centro de paz.

Reencontrarse uno mismo, más que añadir es quitar. Dejar ir todo lo que nos han dicho que somos y no somos. Quitar creencias y hábitos que nos retienen sin dejarnos crecer, abandonar todo cuanto limita nuestra verdadera esencia: victimismos, críticas y autocríticas. Consiste también en replantearse las directrices actuales de nuestra sociedad: que es como un río, cuya corriente quiere arrastrarnos con ella y guiar nuestra vida, dejándonos poco margen de maniobra. Es como una gran limpieza de armarios, una limpieza a fondo de nuestro ser. Es ver dónde está el verdadero valor de nuestra vida más allá del sentido puramente material y económico e ir tras él. Quien quiera reencontrase tendrá que nadar a contracorriente, porque vivimos en un mundo bastante ilógico e infantil dónde prima la inmadurez, dónde se venera el dinero. El dinero no tiene nada de malo, es un medio, solo depende de quien lo maneje y con qué fines lo utilice; pero parece que quienes manejan los hilos les falta perspectiva del bien común y de una economía más ecológica. El mundo puede ser algo diferente y mucho mejor del que tenemos. Ya no basta con quejarnos de cómo están las cosas actualmente, habrá que aportar cada uno su granito de arena, para poder transformarlo. Cada uno aportando lo mejor de sus cualidades para esta transformación, que es tanto interna como externa; porque cuando empezamos a vivir con más frecuencia desde la consciencia, nace también como un sentimiento de compromiso.

El camino del reencuentro es largo, tiene muchas subidas y bajadas, con sus respectivas fases de luz y oscuridad; pero conforme vamos avanzando nos volvemos más fuertes y luminosos. Las vislumbres de la luz nos harán proseguir la senda, no hay vuelta atrás si queremos recobrar nuestra verdadera autenticidad.

Algunas personas llegan a él porque se encuentran padeciendo un tremendo sufrimiento interno y éste es la puerta que les lleva a atravesarlo y encontrar un sentido a su vida. Otras por saturación de todo lo que les ofrece esta sociedad o porque sienten como una falta de plenitud, como una falta de autenticidad que les convierte en un buscador.

Decir también que las fases de  sombra, serán acompañadas por una fuerte sensación de soledad, cuya sensación será como una paradoja: queremos reencontrarnos  y  sentiremos que estamos atravesando un gran extravío; pero todo esto forma parte del viaje hacia  la autenticidad de uno mismo. Volviendo a la comparación de la limpieza de armario: para limpiar hay que localizar la suciedad y el desorden. Esto también ocurre en nuestro interior y a veces no nos gustará lo que veremos, pero nos tocará atravesarlo con nuestros cinco sentidos, sin huir para que eso sea sanado.

Las herramientas que nos pueden ayudar a iniciar y atravesar esta aventura es: la meditación, el silencio, la oración, lecturas de guías espirituales o algún libro de autoayuda, yoga, ejercicio físico, interpretación sueños y a quienes les guste el arte alguna de sus vertientes; pero la piedra angular de este gran trabajo es: la observación sin juicios y encontrar espacios, durante el día, para acoger el silencio en nuestro interior.

Libros que me han sido de ayuda para iniciar y proseguir este proceso:

“El silencio habla”   y   “El poder del ahora”  de Eckhart Tolle
“La maestría del amor”  y  “Los cuatro acuerdos”    del  Dr. Miguel Ruiz
“Creatividad y plenitud de la vida”  (o cualquier otro tiene muchos) de Antonio Blay
Por último recordar  que  cualquier libro de Osho puede ser  también de gran ayuda.



domingo, 7 de septiembre de 2014

Sueños: descifrarlos para comprenderlos



Noche acogiendo al sueño.
Obra de: "Rosa Mª Gallego"



Existe toda una simbología general con respecto al significado de los sueños, pero también paralelamente  existe una simbología muy peculiar y singular, que tan sólo pertenece al individuo que ha producido el sueño. Es como un traje a medida, hecho particularmente y  en exclusiva para él. La primera simbología podríamos llamarla “Universal”.Utiliza símbolos que parecen pertenecer al inconsciente colectivo y por eso nuestras mentes pueden compartirlos  y utilizarlos al fabricar un sueño. Podemos encontrar su significado en libros  o internet fácilmente.

En cuanto a la segunda simbología que podríamos llamar “Personal”, si queremos profundizar y aprender de nuestros propios sueños, requerirá más esfuerzo y participación por nuestra parte, que una simple consulta del símbolo del sueño, para poder avanzar en la técnica de descifrar y comprender nuestra propia simbología. Como ejemplo  de esto, decir que tuve una época en la cual soñé mucho con mi mascota: mi perro. Se convirtió en un símbolo propio y en muchos de mis sueños lo interpreté como representación de mi parte emocional. En otros sueños aparecía mi hermana y deduje que se trataba de un aspecto de mi propia personalidad.  También me he encontrado con alguno donde aparecía mi madre o mi padre, pero que también representaban partes de mi misma. Nosotros somos los destinatarios de nuestros propios sueños y la mayor parte de sus símbolos tienen que ver con nuestra propia persona, aunque en ocasiones y minoritariamente haya otros que se refieran a personas de nuestro entorno. En este apartado cada cual debe experimentar e investigar su propia simbología, porque es totalmente individual e intransferible.

Podemos encontrarnos sueños con una simbología mixta.

Cuando iniciamos su interpretación es bueno acogerla desde todos los ángulos posibles, es decir si aparece un símbolo universal, contemplamos su significado como tal y por otro lado también nos preguntaremos interiormente su significado particular para nosotros, ya que en ese preciso momento somos como detectives al acecho de reunir cuantas más pistas mejor, para hallar la trama de su argumento y desvelar su oculto y preciado mensaje. Es importante observar los verbos que aparecen, ya que nos indicarán las acciones: correr, subir, bajar, huir, comer…. así como el estado anímico que se vive durante el sueño: felicidad, miedo, terror, ansiedad, satisfacción… La suma de todo ello va a revelarnos su significado para poder traducirlo en un lenguaje comprensible para nuestro consciente.
A la hora de su interpretación necesitaremos mucha paciencia, porque sólo  de releer su historia, la mayoría de las veces la primera sensación va a ser de enfrentarnos a un texto sin sentido, sin pies ni cabeza: un verdadero galimatías. Esto es bastante desalentador, sobre todo si somos principiantes. Nos puede  ser de gran ayuda llevar un diario que contenga los acontecimientos, pensamientos y sentimientos más relevantes del día, así tendremos una buena referencia de los posibles ingredientes que hayan podido formar parte de él.

Un sueño nos puede aconsejar, alertar, prevenir, compensar, diagnosticar, recordar… y como no hacernos más conscientes de cosas que pasamos por alto durante el transcurso del día. Es un puente de comunicación que va del inconsciente a nuestro consciente y como el lenguaje del inconsciente son los símbolos, estos son su alfabeto y en nuestras manos está el realizar su traducción.

No siempre recordamos nuestros sueños, aunque se dice que soñamos a diario. Los sueños pueden ser fuente de aprendizaje para nosotros, pero debemos recordar que son muy efímeros y se desvanecen rápidamente al despertarnos, por ello será bueno coger el hábito de anotarlos tan pronto como podamos, para que no caigan en el olvido, en saco vacío.

Hay técnicas para ayudarnos en este menester. Algunos aconsejan dejar papel y lápiz cerca de la mesita de noche y acostarse con la orden mental de recordar el sueño al despertarse, al igual que a veces nos  acostamos recordándonos a nosotros mismos una hora determinada para despertarnos y aunque pueda parecer extraño muchas veces funciona.

Por mi propia experiencia, decir que en épocas de crisis o crecimiento personal pueden convertirse en un elemento de autoayuda. Nos cuentan cosas y descubren partes de nosotros mismos. En algunas de estas épocas he recopilado  e interpretado gran cantidad de ellos. Cuando  nos hacemos amigos de nuestros sueños,  se crea un lazo más íntimo gracias a la confianza que les depositamos, que nos permite poder recordarlos con mayor facilidad. Los clasifiqué  por fechas y cada uno lleva su título clave. La metodología que utilicé fue sacada de leer algunos libros y sintetizada en los siguientes pasos:
  1. Anotar tan pronto como se pueda el sueño en un papel.
  2. Releerlo y dar un título clavé al sueño, un título que tenga valor para nosotros.  
  3. Hacer una primera versión muy simplificada de la historia. Podría ser una o dos frases que reflejen lo más relevante del sueño, como una sinopsis de una película. Podemos empezar por anotar algunas palabras clave, para romper el hielo y luego ya daremos con la frase adecuada que pueda resumir su argumento. 
  4. Anotar los símbolos, descifrarlos: ver si pueden ser universales y/o contemplarlos también con nuestra simbología propia, individual. En la simbología propia sería bueno hacernos preguntas sobre cada objeto o personaje. 
  5. Ver qué acciones se ejecutan.
  6. Observar cual ha sido nuestro estado emocional durante el sueño. 
  7. Por último pasar a la interpretación del sueño con la suma de todos los datos anteriores. 
Para el cuarto paso recordar que la técnica de “Asociación libre” puede sernos muy útil para descifrar nuestros símbolos personales, válido tanto para los representados por objetos como por personajes. Nos haremos preguntas que puedan responderse con una característica, que nos ayude a dilucidar su significado.



martes, 29 de julio de 2014

Autoestima: coger el timón de nuestra vida.



 Generando autoestima.
Obra de: "Rosa Mª Gallego"




Autoestima es aceptarnos con nuestros puntos fuertes y débiles.

Es valorar nuestras cualidades y apoyarnos en ellas.

Es no abandonarnos cuando nos sentimos mal, pasamos por una crisis o tenemos dolor emocional.

Es  ser sinceros con nosotros mismos, sin poner tapujos, poder ver la realidad sin maquillarla- aunque nos disguste y a veces pueda dolernos.

Es acoger todas nuestras emociones, sin cribar las desagradables sino más bien descifrar sus mensajes.

Autoestima no es complacer siempre a los demás y ponernos en último lugar, sino ver mis necesidades y también las de los otros y si fuera conveniente mirar de llegar a un acuerdo justo,  actuando con asertividad.

Es  saber poner límites  a los otros, si fuera oportuno en un momento dado.

Es valorar nuestra propia individualidad, peculiaridad como ser humano y no renunciar a ella para ser como otros quieren que seamos o agradarles, adaptándonos a un  rol que no tiene nada que ver con nosotros, pero que adoptamos por miedo al rechazo y la soledad.

Es aceptar que no podemos gustar a todo el mundo y  no sentirnos heridos si alguien nos rechaza o da esquinazo. Es poder verlo como una cuestión de falta de afinidad sin personalizarlo ni sentirnos heridos, aunque nos sepa mal, pero sin dramatizar estos acontecimientos.  Quizás  deberíamos centrarnos en ver con quien congeniamos más y nos sentimos más a gusto y poner ahí nuestra energía; ponerla donde vaya a ser bien recibida. Si nos cierran las puertas ¿para qué vamos a insistir? Otras se abrirán.

Es tratar con respeto a  los demás y a nosotros mismos.

Es  reconocer  nuestros errores para poder mejorarnos y crecer como personas.

Es perdonarnos por nuestros fallos.

Es tener en cuenta a los demás, pero sin olvidarnos de nosotros mismos.

Es saber escuchar lo que sentimos por dentro  y ver que necesitamos en cada momento.

Es aprender a amarnos y respetarnos a nosotros mismos y también a los demás.

Es cuidar de nuestro cuerpo proporcionándole buenos alimentos, ejercicio y no tomar sustancias tóxicas.

Es encontrar un espacio para aquellas cosas que nos gustan y nutren nuestra alma.

Es perseguir nuestro sueño personal.

Es poner nuestra energía en las cosas que son realmente importantes para nosotros y no malgastarla en críticas baldías y pequeñeces.

Es estar en paz con nosotros mismos y abiertos a la vida.

Es confiar en el proceso de la vida y pensar que de todo aquello que nos ocurra, algo podremos aprender siempre.

Si a alguna persona le gustan los cuentos, con referencia a la autoestima puede conectar con:


www.poesiadesdelalma.blogspot.com  (entrada 22 enero 2014)
apartado cuentos: El elefante rosado” 




viernes, 11 de julio de 2014

Exposición colectiva en CT Art GAllery (Reus -Tarragona-)

 
 





Exposición Colectiva "Saló d'Estiu" en Reus (Tarragona), en CT Art Gallery:

del 11 al 27 de julio

Inauguración 12 de julio a las 19:30 h.

CT ART GALLERY

Carrer de Santa Anna, 6

43201    REUS   TARRAGONA ( SPAIN)