viernes, 1 de noviembre de 2013

Pintura visionaria.



 Ángel: con silencio podemos escucharle.
Obra de: "Rosa Mª Gallego"


Tenía curiosidad por ver en internet que definiciones ofrecía sobre la pintura visionaria  y encontré esta con la que me siento totalmente identificada:
“El museo de arte visionario americano define arte visionario como "... el arte producido por individuos autodidactas, generalmente sin el entrenamiento formal, cuyos trabajos se presentan como una visión personal y natural que revela principalmente en el acto creativo en sí mismo."

Desde mi  propio punto de vista, podría  decir que la pintura visionaria es aquella que nace del interior sin un modelo externo a copiar. Es la que   bebe de las fuentes de la espiritualidad, vivencias internas, poesía, estados de sentimientos, emociones y de todo aquello que pueda ayudarnos a crecer y madurar como personas y pueda nutrir el alma.
El pintor visionario mira dentro de sí, se observa, se escucha y también se preocupa de alimentar su  alma, para  cargar de buena energía sus obras.

La pintura visionaria goza de total libertad y al no tener referencia externa como modelo, a veces se ralentiza su trabajo por no saber cómo seguir o terminar un cuadro, pero de una forma u otra los elementos van apareciendo y se van recolocando y armonizándose. Es un proceso bonito. Van emergiendo, como por arte de magia, hasta terminar por encajar todo en un engranaje mágico. A veces esto se produce fácilmente, en otras hay que vencer algunos obstáculos: armonizar colores, equilibrar las composiciones, ver lo que sobra, lo que falta  y sobretodo preguntarse qué es lo que va aportar la obra y sentir que efecto produce, porque  es importante que  se produzca una comunicación. De vez en cuando y lamentablemente  también aparecerán obras que se malograrán y se tendrá que volver a empezar de cero. Las obras tienen que nacer y hay nacimientos rápidos, lentos, difíciles y también abortos. No creo que este tipo de pintura sea  fácil, pues exige un alto grado de creatividad, paciencia,  una buena dosis de fe y sobretodo perseverancia. No me cabe duda de que la perseverancia es su piedra angular, el deseo de extraer de cada nueva obra su mejor versión. En algunas obras primará el color, en otras las formas, en unas la pincelada será fina en otras quizás más espesa, unas serán más espontáneas otras más meditadas… pero todo se supeditará a las necesidades de cada  cuadro y el efecto que quiera producirse. El conjunto quedará supervisado por la brújula interna de la intuición del pintor. A medida que avanza en su trabajo, año tras año irá agudizándose paulatinamente su sentido del color,  contraste y armonización de los colores.
Pienso que  la mayor dificultad, que puede tener este tipo de pintura, es crear elementos de la nada, porque no hay más referencias que las que va creando  la inspiración del propio artista; pero si la pintura visionaria  se lleva en la sangre o bien ha llegado a nosotros hay que darle salida y compartirla, para que no se extinga. El arte ofrece muchas vertientes diferentes; así que si uno siente la llamada del arte, debe elegir aquella que más se adapte a su idiosincrasia.


Por último recordar unas palabras del artista Alex Grey:

"Los artistas visionarios hacen arte espiritual y religioso para la comunidad; esa visión es la que perdura a través de los siglos y el cambio de los tiempos. Hacen imágenes que hablan al alma y son verdaderamente universales".
 

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